¿Por qué hablar de felicidad en el área laboral ?

No es ningún secreto de que una persona que se siente feliz y plena en su trabajo da mejores resultados.

También es más probable que sean más productivas, creativas y que sufran menos enfermedades derivadas del estrés.

Las personas que son más felices se comprometen más con su organización, es más probable que permanezcan más tiempo en la misma y que asciendan a posiciones de liderazgo más rápido.

¿Por qué no empezar ahora a ser felices? Es mucho más fácil y recompensante de lo que creemos.

Cómo decía el filósofo griego Aristóteles, “todos estamos de acuerdo con que queremos ser felices”. Sin embargo, en muchas ocasiones, el camino para alcanzar esa máxima se nubla o se vuelve impracticable. Más aún cuando uno no se permite ser feliz en su cuerpo, con sus propias circunstancias, contexto y realidades personales.

Aquí algunos consejos:

1. Conoce lo que quieres

“La felicidad empieza por poder contestar diariamente la pregunta  ¿qué es lo que quiero hoy?, y satisfacer las necesidades que se desprendan de nuestras respuestas”,

Es imprescindible preguntarse cuestiones sencillas, como qué quiero comer o cómo me visto, hasta llegar a temas más delicados: “¿Quiero esta relación?, ¿quiero ir a esa cena de negocios después de haber estado trabajando diez horas seguidas?  Una vez realizadas, hay que ser coherente con uno mismo y ponerlas en práctica”.

2. Sé amoroso contigo mismo

Del mismo modo que somos indulgentes con los errores, defectos y fallos de los demás, deberíamos serlo con los propios.

todo empieza por cuidarse uno mismo, respetarse, tratarse bien.

3. Busca la felicidad dentro de ti

La felicidad debe empezar por uno mismo”. Este ideario, indica, pasa por creer en uno mismo, disfrutar de lo que uno es y darse la importancia que merece.

Hay que evitar las exigencias engañosas y poco productivas del tipo “debería ser, debería tener…”.

4 . Persigue tus sueños.

Tener la determinación de alcanzar lo que se propone, al margen de las opiniones procedentes del exterior.

“hay que conocer tus sueños y marcarse acciones para conseguirlos, siendo responsable de tus propios límites”.

Resulta pues, imprescindible para ser feliz, ser capaz de cultivar ilusiones, concluye. Y luchar por lo que se quiere.

5. Piensa cada noche tres cosas buenas y agradables del día .

“Ya sea una canción, un sabor, una charla…

El hábito permite tomar conciencia de las cosas positivas que le suceden en su día a día y que pasan inadvertidas.

Nuestra vida es mucho más bonita de lo que creemos (con los problemas y todo)”.

6. Fíjate metas realizables, pero ambiciosas

“Si me propongo algo imposible, estoy descartando de antemano la posibilidad de tener éxito, pero si me propongo algo muy simple, le estoy diciendo a mi cerebro que yo no puedo aspirar a más y me voy a sentir abatida”.

Las metas deben ser posibles y estimulantes.

7. Transforma las preocupaciones en ocupaciones

Las preocupaciones son emociones muchas veces difíciles de controlar.

Las ocupaciones pueden ser trabajadas de forma consciente, y permiten irse marcando objetivos tangibles hasta conseguir el resultado deseado que nos haga felices”.

8. No dejes de sonreír

Cuando compartes tu sonrisa se abre un mundo de posibilidades a tu alrededor”

Además, una sonrisa es una carta de presentación infalible al mundo.

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